Traffic | Beyoncé: Un análisis que devela el porqué de sus mensajes
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  • Beyoncé: Un análisis que devela el porqué de sus mensajes

    En algún momento entre la primavera y el invierno de 2016, Beyoncé dejó de conceder entrevistas, dejó de tuitear (hasta la publicación impersonal de Lemonade) y en Instagram, donde más se abre al mundo, prefirió no acompañar sus fotos con palabras. Queen B decidió guardar silencio, utilizar su poder de diva para centrar la atención en su arte por encima de su vida privada. Y fue en ese preciso momento en que Beyoncé guardada como un capullo estaba fortaleciéndose para emerger como la diosa musical que es hoy.

    Y es que para entender este hecho se debe hacer una recapitulación de su vida en pareja, ella mantiene una relación con el cantante Jay-Z desde el 2003, y desde que se dio la primera aparición pública de ambos en los Video Music Awards de 2004 la pareja ha tenido que desarrollarse bajo ese conflictivo y perjudicial spotlight (mismo que ha destrozado a tantas familias de ese ámbito). Los paparazzis han documentado siempre lo que han podido y querido de su relación, desde sus idas al cine y a los partidos de la NBA hasta sus fastuosas vacaciones por el pacifico. Pero lo cierto es que la prensa revela esta faceta de los artistas desde sus propios aristas y ha sido Beyoncé desde sus redes sociales quien siempre ha sido la que expone sus realidades.

    Después de un noviazgo algo tormentoso Knowles y Jay-Z se casaron en 2008 en una ceremonia privada. No se filtró ni una foto hasta que ellos quisieron. De hecho fueron publicas hasta ese gran tour en 2014, On the Run, mientras cantaban juntos por EE UU y París donde pasaban imágenes de la boda y aprovecharon para acallar rumores sobre su separación. Para este entonces ya la pareja había concebido a su primera hija, Blue Ivy Carter, quien nació a mediados del 2012. Aunado a estas especulaciones ese mismo año Solange Knowles la hermana de la cantante agredió fisicamente al rapero en un elevador del Standard Hotel luego de la Gala del MET, todo esto porque se encontraba enojada por la infidelidades de Jay y porque según ella alguien debía defender a la vulnerable y dócil Beyoncé.

    Dos años después de este controversial hecho comienza el despertar de nuestra reina, la venerada Queen B, quien a través de Tidal este servicio de música en streaming propiedad de su marido presentó al mundo su más reciente obra musical en donde entre citas de Malcom X y de su propia vida personal (sus asuntos íntimos, la infidelidad y la capacidad de perdón) le reconocía al mundo que eso que se decía de su relación con Jay-Z era todo una realidad. Asimismo marcaba un hito en este siglo siendo una de las primeras mujeres negras que clamaba por el problema persistente de raza, género, la brutalidad policial y el papel de la mujer negra en la sociedad estadounidense. Ponencias que acaban erigiéndose en temas centrales de un disco que se entiende y se aprecia en toda su dimensión con el visionado de las 12 minipelículas que le acompañan.

    A pesar de la fuerte carga socio política del disco fue la canción Sorry la que se robó el show porque en ella Beyoncé daba incluso en el nombre de la amante, “Becky, la del pelo bonito”. Posterior a esto Queen B tomó posesión de sus redes sociales y la conmoción que esta a provocado con este hecho ha sido histórico.

    ¡Oh, Beyoncé, Diosa de Instagram!

    Su reinado en esta aclamada red social tuvo tres puntos detonantes, y sí, el primer hecho fue cuando hizo el post en donde posando al mejor estilo de las mujeres del renacimiento exponía que estaba esperando a sus gemelos “Nos gustaría compartir  nuestro amor y alegría (…) nuestra familia crecerá en dos más”, indica el mensaje que firma como ‘Los Carters’. Posterior a este hecho desplazo a Selena Gomez pues logró 10.8 millones de ‘me gusta’ de los 98 millones de seguidores que tiene en su cuenta.

    La segunda clave climáx fue su babyshower, la Carter Push Party, esa fiesta en la que cimentaba esa oda a la maternidad y recalcaba además el tenaz hecho que viene construyendo Beyoncé desde la emisión de Lemonade: La validación cultural de lo afro, de los tribal. Aspecto que viene implícito en su cultura negra esa que tiene como fijación y que pretende honrar a través de mecanismos tan comunes como estos.

    Y el punto desencadenante fue cuando hace unos días culminó su entronamiento con esa particular fotografía que develaba a sus gemelos, Sir y Rumi Carter, de un mes de nacidos sucumbidos en los brazos de sus madre esa diosa musical de nuestros tiempos, que no solo le rinde culto al hecho de ser madre sino que deja de entrevisto su basta pasión por el arte y los procesos de cambio y decadencia que estuvo viviendo en donde ella lo único que desea es resurgir.

    En síntesis esa foto que tomó el artista Awol Erizku de Beyoncé con ese velo tiene una historia, y una que se asemeja a la de muchas mujeres, ese círculo de amor,violencia y hasta algo de ambivalencia. Nuestra reina a través de este rollo fotográfico expone su transición de diva pop a diosa extravagante que carga sus fotografías con fuertes mensajes de empoderamiento y resistencia mediante su caracterización como una de esas mujeres fuertes del siglo XVIII. En fin, se pude decir que Queen B intenta siendo algo cursi calar en la mente del mundo con un mensaje poco implícito acerca de la necesidad de la verdadera validación del género y todo lo que este implica, y a su vez procura ser ejemplo del resurgimiento con poder y autoestima de una relación tormentosa de la que fue víctima. Y vos, ¿qué mensaje podes inferir de las fotografías con las que Beyoncé resurge de sus tristezas?