Traffic | Crónica de una boda de ensueño: Gisele del Río
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  • Crónica de una boda de ensueño: Gisele del Río

    Sí, las bodas idílicas aún suceden. El caso más reciente, el casamiento de Gisele de Ma Petite Sphere y su esposo Fernando. Ella es una chica de Barcelona y él es un chico de Caracas que comenzaron su travesía en el amor luego de que se conocieron en Londres. Ambos acordaban verse de vez en vez por alguna parte de mundo, y así, años más tarde, él se trasladaría a estudiar en Madrid para estar más cerca de ella. Poco después se muda a Barcelona hasta que deciden irse juntos a Venezuela donde vivirán apenas tres meses. Actualmente viven en Panamá, como marido y mujer, y aunque su noviazgo duró más de 10 años es de su casamiento lo de lo que les vamos a contar.  

    Si te gustan las sorpresas, los detalles y los recuentos llenos de moralejas sigue conociendo su historia de amor. Aquí te preparamos una crónica acerca de cómo fue la pedida de mano, los instantes previos a la boda y algunos detalles encantadores de la recepción que solo TRAFFIC en exclusiva trae para ti.

     

    La pedida de mano, un momento inolvidable… 

    Era de noche y supuestamente la sorpresa iba a ser el lugar en el que iban a cenar. Durante todo ese día ella había estado muy ocupada, se iban a España en dos días y tenían que terminar de coordinar un millón de cosas. Por eso, quizás Gisele no se dio cuenta de que Fernando había estado histérico todo el día. Horas antes de salir de casa ella seguía trabajando en un proyecto urgente que tenía que entregar y él se puso intenso preguntándole acerca de cómo se iba ella a ataviar esa noche. Normalmente ella siempre piensa con tiempo con que se vestirá pero ese día tenía demasiadas cosas que hacer, así que, sin darle mucha importancia, le dijo a él que fuera al armario y sacara dos de los vestidos que más le gustaran.

    Ya lista y preparada cuando llegaron al lugar no entendía nada, fui a ciegas durante todo el camino. “Ahí fue cuando empecé a darme cuenta de que era algo más que una cena de aniversario, pero jamás pensé que iba a pedirme que me casara con él.” comentó Gisele con emoción.

    Cuando llegaron a esa terraza y ella solo pudo fijar su mirada en un camino de luces gigantes que se encendían en el suelo. Gisele comenzó a temblar… Al final de ese caminito se encendieron unos focos que iluminaban un panel de flores precioso. Todo estaba delicadamente planificado, el anillo estaba guardado en una cajita entre las flores, mientras ella miraba abrumada las vistas de la ciudad y toda la decoración, él se arrodilló con el anillo en la mano ante ella y con romanticismo le pidió que fuera su esposa… “Quiero recordar esa sensación por siempre, sus ojos me miraban como si fuera mágica, yo no podía dejar de llorar… El anillo era absolutamente perfecto […]” relata Gisele con emoción.

     

    ¡Torre del Remei el palacete perfecto!

     

    Ella como fiel devota de los cuentos de hadas siempre había querido un castillo para celebrar su día más importante, pero no quería el típico de piedra, así que la única opción era ese palacete en Puigcerdà, lleno de los jardines más maravillosos… “Tres días de celebraciones y se nos hizo corto.” comenta G.

     

    Un ambiente idílico de ensueño

    Gisele llena de las más glamorosas ideas trabajadas a través de una paleta de colores neutrales crea un ambiente idílico que hizo sentir a todos los invitados que estaban dentro de un cuento de hadas. El día de su boda hizo un día precioso, y por supuesto, eso ayudó a que la decoración de las flores se viera radiante. Su objetivo se logró, y aún ella, ni siquiera puede creer que todo salió tal y como lo había soñado desde pequeña.

     

    Banquete, dulces de boda y pocos nervios

    Sí, en una boda de ensueño la comida tenía que poseer la misma categoría. El guiñó Venezolano no podía faltar, por eso, frente a la carpa un food truck de arepas y tequeños se hizo presente para así satisfacer el gustos del novio. De igual forma, un glorioso y kilométrico pastel blanco de bodas presidió una mesa llena de postres.” ¡Fue increíble ver la reacción de los invitados al probarlos y comprobar que eran deliciosos!”, explica Gisele sobre los mismos encantada al recordarnos. ¡Qué festín! de La Bella y La Bestia fue la canción que ambiento el momento en que Gisele y Fernando con emoción partieron su preciado pastel. Era imposible que en una boda de ensueño no hubiera un momento Disney …  So romantic!

     

    Un vestido, una novia ideal

    El vestido fue una sorpresa incluso para ella. Su estilo es muy romántico, Gisele siempre pensó que se casaría con un diseño boho con una tela vaporosa. Pero el vestido la eligió a ella. Cuando se probo ese modelo de la colección Atelier de Pronovias no lo podía creer, ella se sintió novia… Al principio fue complicado porque el vestido era una apuesta arriesgada. Por delante era impecable y muy elegante pero, ¡por detrás era un boom! Después de darle muchas vueltas y al ver que era el único que había emocionado a su madre, su hermana y a sus mejores amigas, no podía dudarlo más; ese iba a ser su vestido de novia. Sorprendentemente, ella solo me probé dos vestidos. “No te pruebes un millón de vestidos, lo único que hará eso es confundirte […] Dedica tiempo a buscar tu estilo a través de Instagram, Pinterest y diseñadores. Es el capítulo más bonito así que, ¡disfrútalo al máximo!” nos recomendó Gisele con certeza.

     

    Las fotos, un recuerdo invaluable … 

    Los reconocidos fotógrafos Franco Assenza, Georges Pauline Don y Marcelo Bibiloni viajaron desde Panamá para inmortalizar su día, y aunque, ellos dos tuvieron las capturas más significativas. Gisele y Fernando no tuvieron en su día más importante de posar para ninguna foto, por eso, en día cualquiera se dieron a la tarea de por Barcelona posar para la cámara y así capturar momentos más propios como pareja. Gisele confiesa que si pudiera devolver el tiempo se tomaría más fotografías con su amado el día de su boda. “La moraleja de ese “error” es que disfrutamos tanto del día que ni nos acordamos de nuestras fotos.” expresa Gisele entre risas.

     

    Consejo de una novia para otra novia

    A pesar de que ella soñaba con su boda desde que era una niña, nunca imaginó que fuera un mundo entero por descubrir.

    “Una boda es muy personal, pero creo que siempre hay que tener en cuenta que no se puede diseñar una boda según modas, lo ideal es adaptarlas para que con el paso de los años no la veas desfasada, y lo mismo pasa con tu vestido, en la medida de lo posible, trata de elegir un diseño único y elegante. La elegancia y sobriedad del diseño te asegura que siempre lo verás bonito, sea cual sea la tendencia del momento.” comenta G.

    Y algo que siempre le dijeron y ella ahora por derecho propio aconseja es: “Péinate y maquíllate como lo harías para la boda de tu mejor amiga, natural y sin excentricidades, ese día tienes que sentirte tú misma más que nunca.”