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  • Moda rápida, contaminación duradera

    Comúnmente tiendas como Forever 21, Zara, Top Shop, H&M y Bershka se convierten en nuestras mejores alíadas al momento de comprar un regalo, conseguir una prenda de última hora o  simplemente adquirir una pieza que se encuentre de moda a un precio bastante cómodo; sin embargo, pocos conocen que estos hábitos están alimentando a un fenómeno que nos detruye, y daña al ambiente día con día, esta es la llamada fast fashion o moda rápida.

    Cotizada tienda en Times Square, Nueva York

    Fast fashion es el término que se utiliza en la industria de la moda para describir el momento en el que las tiendas de menor costo imitan los estilos y tendencias que se observan en las diferentes colecciones de diseñadores alrededor del mundo y lo venden en sus locales en dos temporadas. Sin embargo, a este fenómeno también se le ha llamado moda desechable, pues es uno de los principales responsables de que en la actualidad se compre cuatro veces más ropa que en los años noventa y se vendan 80.000 millones de prendas en el mundo; lo que da como resultado una producción del 20% de los tóxicos que se vierten en el agua y que la industria textil sea la segunda más contaminante del planeta.

    Deposito de ropa desechada en Haití

    La moda rápida se ha encargado de crear objetos de deseo que el consumidor cree que necesita, aunque realmente son innecesarios y lo más seguro, serán prontamente desechados; esto no sólo por su baja calidad, sino también porque cumplen con las características de una determinada tendencia, y cuando esta acaba, el producto puede considerarse obsoleto. Y desgraciadamente, esto no es todo, ¿se han preguntado cómo hacen las tiendas para vender a esos precios tan bajos? La respuesta es: explotación,  la mayoría de sus trabajadores son provenientes de Bangladesh y ganan $38 al mes en condiciones deplorables.

    Maquila del grupo INDITEX en Bangladesh, India

    No hay duda, la fast fashion es un fenómeno que crece de manera exorbitante y puede provocar adicción; sin embargo, ¿qué podemos hacer al respecto? Personalmente creo que educar al consumidor es lo más importante, pues en la actualidad hay documentales que explican a fondo las principales consecuencias del cambio tan radical que se ha dado en el consumismo en la última década, ejemplo de ello “The True Cost”, que busca concientizar sobre esta temática.

    Poster oficial del documental de Netflix ‘The True Cost’

    Por otro lado,  está la opción de comprar moda sustentable o mejor conocida como slow fashion, esta incluye piezas de calidad que no siguen las últimas tendencias, sino que buscan perdurar en el tiempo, además son realizadas por medio de un proceso mucho más artesal; como por ejemplo marcas nacionales que se reconocen por este hecho. También está la opción de utilizar ropa vintage, que además de ser económica nos permite utilizar piezas únicas.

     

     

    Escrito por Andrea Rojas Ulate.