Traffic | Frida, Diego y Dolores… Un triángulo de amor por descubrir
35239
post-template-default,single,single-post,postid-35239,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-11.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive
  • Frida, Diego y Dolores… Un triángulo de amor por descubrir

    Rivales desde pequeñas pero entregadas al amor y al arte de Diego Rivera, Frida Kahlo y Dolores Olmedo tienen una historia secreta, la cual descubrimos gracias a la alianza que realizó Mastercard con el Consejo de Promoción Turística de México. Y es que a través de su plataforma Priceless Cities, la firma líder en pagos electrónicos creó México Best Kept Secrets, programa mediante el cual se busca promover experiencias gastronómicas, culturales y sociales que además de ser muy atractivas son poco conocidas.

    Gracias a este, durante nuestro pasado viaje a la experiencia DREAMS, tuvimos la oportunidad de recibir una visita guiada y privada por el Museo Dolores Olmedo, mismo que ocupa lo que fue el edificio de la Hacienda La Noria, cuyos orígenes datan del siglo XVI y fue adquirido por Olmedo casi en ruinas en 1962, primero para hacerlo su casa y luego una ventana para el mundo. Hermosos y exuberantes jardines se muestran altivos ante la belleza del espacio, reinado por pavorreales y xoloitzcuintles; habitantes que se llevan toda la atención al caminar rumbo a lo que hoy es el Museo.

    Dentro de las paredes de lo que hoy es este Museo, además de obras de Diego Rivera, se encuentran piezas que este gran maestro le recomendó a Olmedo conseguir… ¿Pero de dónde viene esta relación entre ello dos? Tal como se relata durante el recorrido histórico, cuando Dolores era tan solo una niña y Diego Rivera empezaba a hacerse de su nombre, él le solicitó permiso a la madre de la niña para pintarla, pues su belleza le parecía inspiradora.

    Y ahí nació la relación de cariño entre ambos, la cual finalizó con la muerte de Diego Rivera en 1957, aunque esta no se mantuvo activa todo el tiempo, ya que la unión de Frida con el artista les distanció, debido a la enemistad de ambas mujeres. Sí, Frida Kahlo y Dolores Olmedo no eran amigas a pesar de conocerse, ¿pero sabés por qué? de ello aprendimos durante esta visita con el programa México Best Kept Secrets… Todo fue por amor, pero no por el de Diego, si no el de Alejandro Gómez Arias, quien viajaba junto a la icónica artista en el autobús el día del accidente que le marcó la vida.

    Alejandro y Frida, dos niños enamorados que fueron separados… Cuando Frida quedó en cama y los doctores daban pocas esperanzas de vida, los padres de Alejandro decidieron enviarlo a estudiar lejos con la esperanza de que se olvidara ella. El tiempo pasó, Frida se recuperó y Alejandro regresó, pero esta vez no a sus brazos, sino a los de Dolores Olmedo, con quien tenía ya una relación, misma que marcó el inicio de la enemistad que llevaron hasta sus último suspiro.

    Pero lo más interesante de ello, es el hecho que dentro de la colección de arte que Dolores Olmedo heredó al mundo se encuentran piezas de Frida. Cuando la reconocida artista de los autorretratos murió en 1954, Diego y Dolores retomaron su relación y él le recomendó a ella adquirir una colección privada que estaba a la venta, con la promesa de que Frida y sus pinturas se volverían muy famosas. Fiel a los consejos del gran maestro Dolores la compró, sin embargo nunca la colgó y hasta después de su muerte en el 2002, las piezas tuvieron permiso de ver la luz en el espacio que habitó la rival de su creadora.

    En sí, una historia de amor y pasión que vive en los pasillos del Museo Dolores Olmedo, meca del arte mexicano -donde además de grandes autores se celebra la cultura en su máximo esplendor-, la cual pudimos descubrir gracias a México Best Kept Secrets de Mastercard. Así que si estás planeando un viaje a México y sos tarjetahabiente Black y Platinum, no podés dejar de revisar esta plataforma o la de Priceless Cities para conocer lugares increíbles alrededor del mundo.

    Fotografías: cortesía del Museo Dolores Olmedo

    GuardarGuardar