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  • Norman Elizondo: Un tico conquistando México

    Un sueño no se hace realidad mágicamente, el cumplimiento de este depende de la pasión, el esfuerzo y la constancia con la cual trabajamos para construirlos. El joven Norman Elizondo, una de las promesas artísticas para Costa Rica, nos enseña a que el amor por lo que hacemos es lo más gratificante cuando queremos construir nuestras metas y por esto, en esta nota mostraremos más acerca de este soñador costarricense radicado en México.

    La vida le ha regalado oportunidades valiosas. Sus intenciones de salir del país con el objetivo de convertirse en un gran artista vienen desde que tenía memoria. Este Alajuelense proveniente de San Juanillo de Naranjo ha logrado cumplir poco a poco con todas las metas que se ha propuesto, desde comenzar su carrera artística en Costa Rica hasta abandonar su tierra con el objetivo de crecer más artísticamente; Según sus palabras: “la vida me fue regalando oportunidades muy valiosas en Costa Rica que me hicieron empezar mi carrera artística en mi tierra. Aun así, seguía ese deseo de seguir creciendo profesionalmente, así que me aventuré”.

    “Tengo varios motores en mi vida” Norman, quien se cataloga como una persona muy feliz, con miles de defectos que ama y con muchos sueños por cumplir, nos cuenta que ha tenido muchos motores que lo han acompañado durante todo su camino; el más especial de ellos es su familia, la cual está conformada por 3 hermanos y una madre y un padre maravillosos, en donde su hermana también es actriz. El actor nos cuenta que: Tengo varios motores en mi vida que me ayudan a hacer lo que hago: mi familia es el principal motivador; siempre que estoy cansado y pienso que ya no puedo más, me acuerdo de ellos y saco fuerzas para seguir.

    Sus inicios en México no fueron nada fáciles. A finales del 2016, este artista costarricense viajó a México a realizar un par de pruebas para el CEA Televisa, en donde fue aceptado en el último año de carrera en esta escuela debido a la convalidación de sus estudios actorales en la UCR y la experiencia que había adquirido en Costa Rica. Durante todo el 2017 estudió en esta escuela, para en diciembre del mismo año graduarse. Sin embargo, ese año fue uno de los más difíciles para el joven actor, quien nos cuenta que: no fue nada fácil porque para poder mantenerme ese año tuve que pedir prestado dinero, trabajar de imagen para marcas en los tiempos libres los fines de semana, trabajar desde la casa para mi antiguo trabajo… ¿Valió la pena? Totalmente”.

    Actualmente forma parte del elenco del Musical “Jack Destripador”, en uno de los teatros más importantes de México y está a punto de iniciar grabaciones en una producción de Televisa, de la cual aún no puede dar muchos detalles. Uno de sus grandes proyectos a futuro es crear una fundación basada en la educación para los niños de escasos recursos y en el campo artístico seguir teniendo oportunidades valiosas en teatro musical, cine y televisión.

    “En esta carrera debemos amarnos y aceptarnos tal cual somos”. La vida de los artistas es muy complicada, desde las exigencias físicas hasta las emocionales, hacen que a veces se quiera abandonar la lucha, pero esto no puede suceder. Desde sus comienzos ha afrontado muchos retos, desde la apariencia física, los estereotipos, hasta la aparente falta de oportunidades, pero nunca se ha dado por vencido. Norman nos cuenta que: “el reto más fuerte ha sido tratar de mantener a salvo mi mente de todos esos demonios del -No puedo-, -No soy lo suficientemente guapo, alto, talentoso, carismático-… y por supuesto del famoso -qué dirán- que tanto nos perturba muchas veces”.

    Perseverancia: la clave del éxito. Uno de los grandes aprendizajes que nos deja este artista es que la perseverancia es una clave esencial para cumplir nuestros objetivos y que debemos de confiar en nuestras capacidades para logarlo. Norman cierra con una frase dedicada a todas aquellas personas que poseen sueños grandes y desean cumplirlos: “El éxito no es una casualidad, es una consecuencia. Dedicate a lo que amas. Viniste al mundo a ser feliz y desarrollar tus dones, no a ganarte un salario y trabajar en algo que no te gusta”.