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  • Verónica Calderón

    Cuando observamos la primera colección de Haronid, se viene a la mente la turbulenta época de los 60, con sus líneas, colores vivaces y formas geográficas, pero también un espíritu y garbo que está materializada por sus estructurados sacos y sus hombreras.

    En medio del amarillo, rojo, blanco y negro, las influencias de Olivier Rousteing se dejan entrever. Es la inspiración accidental de Balmain, que sucedió de forma más orgánica pero que su diseñadora, Verónica Calderón, lleva con orgullo.

    ©Andrés Valverde

    Este talento lanzó apenas 3 meses su marca, con una primera colección titulada Brío, que tuvo como protagonista a Aretha Franklin y que fue un homenaje a sus comienzos en la moda, con la vieja máquina de coser de su abuelo.

    Los contrastes son parte del diseño de Verónica. Su personalidad analítica y sus patrones influenciados por la sastrería, además de una conciencia casi obsesiva por observar lo que sucede a su alrededor y obtener inspiración de ahí, la han llevado a dar un giro a su creación, enfocándose en trabajar con telas ecológicas.

    “Son telas más crudas, tipo lino, más livianas, con colores a los que no estoy acostumbrada, menos fuertes”.

    © Andrés Valverde

    Esta cualidad orgánica de las telas que son hechas con botellas recicladas PET, jugarán bien con cortes y patronajes, además de una colaboración con Baruc Glass, para botones únicos.

    “Me restringí más que al trabajar con telas tradicionales, es un reto porque me gusta lo fuerte y estas telas son más tenues, significa que estoy haciendo algo, estoy generando un impacto al crear de esta manera, es conciencia”, dijo.

    © Andrés Valverde

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    While looking at the first Haronid collection, the 60’s turbulent era comes to mind with its lines, live colors and geographic shapes. There is also a spirit and elegance that is materialized in its structured coats and shoulder pads.

    In between yellow, red, white, and black; the influences of Olivier Rousteing can be spotted. It is the accidental inspirations of Balmain, which happened in the most organic way, what makes its designer Verónica Calderón to feel proud.

    This talent launched barely 3 months ago her brand with a first collection called Brío. It had Aretha Franklin as a protagonist and it was a tribute to her early days in fashion with her grandfather’s old sewing machine.

    Contrasts are part of Verónica’s design. Her analytical personality, patterns influenced by tailoring, and an almost obsessive conscious to observe que what happens around her to get inspiration have turned her creation around. She focuses on working with ecological fabrics.

    “They are more natural fabrics, like linen, lighter and with less bright colors to which I am not used”.

    This organic quality of fabrics that are made from recycled PET bottles will play along with cuts, patterns and unique buttons, thanks to a collaboration with Baruc Glass.

    “I was more limited than while working with traditional fabrics. This is challenge because I like brightness and these fabrics are lighter which means that I am generating an impact by creating in this way, it is consciousness” she said.